Monday, March 21, 2011

Navidad no es un cuento.

Es cierto Navidad ha pasado, pero Jesús nunca pasa de moda... por eso encontré este hermoso mensaje transformado en un cuento de Navidad...
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Ariel David Busso del libro "Caminos de cielo limpio".
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Alguien me acercó un cuento de Navidad que leyó en alguna parte. Lo contaré a continuación porque realiza un hermoso viaje al corazón de Jesús niño.

Se dice que, cuando los pastores se alejaron y la quietud volvió, el niño del pesebre levantó la cabeza y miró la puerta entreabierta. Un muchacho joven, tímido, estaba allí, temblando y temeroso.
-Acércate -le dijo Jesús- ¿Por qué tienes miedo?
-No me atrevo… no tengo nada para darte.
-Me gustaría que me des un regalo -dijo el recién nacido.
El pequeño intruso enrojeció de vergüenza y balbuceó:
-De verdad no tengo nada… nada es mío; si tuviera algo, algo mío, te lo daría… mira.
Y buscando en los bolsillos de su pantalón andrajoso, sacó una hoja de cuchillo herrumbrada que había encontrado.
-Es todo lo que tengo, si la quieres, te la doy…
-No -contestó Jesús- guárdala. Querría que me dieras otra cosa. Me gustaría que me hicieras tres regalos.
-Con gusto -dijo el muchacho- pero ¿qué?
-Ofréceme el último de tus dibujos.
El chico, cohibido, enrojeció. Se acercó al pesebre y, para impedir que María y José lo oyeran, murmuró algo al oído del Niño Jesús:
-No puedo… mi dibujo es «re-malo»… ¡nadie quiere mirarlo…!
-Justamente, por eso yo lo quiero… siempre tienes que ofrecerme lo que los demás rechazan y lo que no les gusta de ti. Además quisiera que me dieras tu plato.
-Pero… ¡lo rompí esta mañana! - tartamudeó el chico.
-Por eso lo quiero… Debes ofrecerme siempre lo que está quebrado en tu vida, yo quiero arreglarlo… Y ahora - insistió Jesús- repíteme la respuesta que le diste a tus padres cuando te preguntaron cómo habías roto el plato.
El rostro del muchacho se ensombreció; bajó la cabeza avergonzado y, tristemente, murmuró:
-Les mentí… Dije que el plato se me cayó de las manos, pero no era cierto… ¡Estaba enojado y lo tiré con rabia!
-Eso es lo que quería oírte decir -dijo Jesús- Dame siempre lo que hay de malo en tu vida, tus mentiras, tus calumnias, tus cobardías y tus crueldades. Yo voy a descargarte de ellas… No tienes necesidad de guardarlas… Quiero que seas feliz y siempre voy a perdonarte tus faltas. A partir de hoy me gustaría que vinieras todos los días a mi casa.


Friday, March 18, 2011

La duda de que sigue después....

Escuchando una melodía de Enya, una de mis favoritas; May It be; me decido a escribir esta tarde lluviosa de viernes como un desesperado intento de ahogar todo recuerdo de sentimiento que intente instalarse nuevamente en un corazón necio y confundido entre amor, pasión, lujuria, piedad, caricias y de imágenes de tu rostro tierno, angelical, coqueto, y en ocasiones decidido pero solo a veces.

Es un desahogo, si, por dos razones; por esculpir el inicio de algo nuevo en mi vida ya sin tú presencia incluyéndose en cada plan que mi loca cabeza crea; y por hacer el intento de ya no pensar en esos labios de sabor indescriptible que lograban quemar mis profundas entrañas.

Soy quien soy y tu eres quien quisieras ser y esta ahí la diferencia, me encantaría escucharte, sentir que caminas a mi lado, rescatando las memorias privadas haciendo lo que más nos guste, lo que nos de la gana en el sitio que querramos, pero no lo podremos ver, no pasará, porque cual ladrón nocturno y asesino nos ha venido la duda, esa que te pone delante de tus ojos el tiempo y la desesperanza de no poder respirar, la que no deja que te liberes de tus miedos y te ata al lado de preocupaciones, de credos que el estres crea, siempre dices estar feliz, pues tengo mis dudas, pues la felicidad no es un estado sino un derecho así como cuando gritas en un parque y nadie te escucha porque todos adquieren el voto del silencio, el voto de mirarme a los ojos sin reproche.

Pedir al Dios del tiempo que regrese cada segundo de lo que se ha vivido sería solicitarle permiso al pasado y tendríamos una discusión universal, anhelo el poder tomarte de la mano, el sentir tus manos bronceadas alrededor de mi cuello,y hasta esa mirada de odio cuando la ira se apodera de mí, pero tomará tiempo, no se cuánto en poder ajustar esta nueva realidad a lo que es el presente, ¿acaso dije borrar todo?; jamás ..! el eliminar se quita del diccionario, borrar sería quitarme un brazo o cortarme el aliento por dos horas, simplemente pienso y confieso en que soy un amante y creyente de los sentimientos que mutan, lo he vivido en tiempos en el que tu no existías, lo hago hoy y lo seguiré haciendo...


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Párrafos a ser incluídos en temas personales.
Autor: Enrique Rosero
Marzo-18-2011 Hora: 19:42:23

Tuesday, March 01, 2011

Capítulo histórico...

-¿Dijiste algo?
-la verdad no, o mejor dicho, si pero solo lo pensé...estas tan cerca de mí, que puedes escuchar hasta mis pensamientos.
-¿Crees que eso es posible?
-definitivamente si, no te sorprendas, pues tu has sabido leer mis ansiedades, has sabido oler mis miedos y recoger mis pasiones con tu sonrisa.

Asi empezaba la conversación en aquella sala de cine, en una tarde cualquiera, sin fecha especial, viuda de aniversarios, jamás les importo regalarse un detalle a toda hora de cualquier forma, todo pretexto era motivo de fiesta.

En la oscuridad de la sala y la concisa soledad el ambiente se inundó de magia, de caricias, y se creó la mejor película ...